Murmullos de ojalá...
He inventado una contraseña que no puedo olvidar, lleva retazos de aquello que vivimos.
He creado un mundo de aquellos mensajes pasados que vuelvo a releer mientras trato de agarrarme a el vagón de otro sueño que se escapa, que me hace mirar el reloj a las 5, a las 6 y maldecir cada pensamiento que no se aleja.
He creído en cada palabra, gesto o coma, pero sólo si me recordaban momentos que me daba rabia olvidar.
Cada interseción en medio de un cruce ó cada letra que dibuja el alquitrán más oscuro en el pavimento es un sinónimo de tiempo pasado, de momentos vividos, una forma de nube que, proyectada al cielo me recuerda a galápagos y otras tantas formas de seres vetustos. El cielo queda lejos; duele andar sin zapatos. Y he soñado, creemé que lo hecho, pero siempre ha sido con lo mismo. ¿Cuántas veces me ha parecido ver al móvil iluminarse?...
Y aunque esas mismas ausencias me han hecho más fuerte, siempre me pregunto qué pensarías del museo Dalí, o del Tibidabo. Me atrevería a decir que te gusta la zona gótica, el paseo, la Moritz y hasta estar conmigo.
Me atrevería también a volver a reinventar una historia que cada día me regalaba emociones nuevas.
Pero es que, pensando en dormir, me despierto y sigo viviendo en lo que he soñado. ¿Despertar?, ¿Cómo?, si siempre renunciamos a lo que somos por algo que se hace esperar tanto...
Ojalá....Tras casi dos años empiezo a conocerte, espero no dejar de hacerlo nunca, que me des la oportunidad de hacerlo y poder abrazarte cada vez que me hagas reir.
ResponderEliminarFdo: Lagordeta (que te ha dejado la mochila en tu país).