Mi rutina preferida
Asegurarme tu sonrisa es mi rutina preferida, acelerar el pulso al tiempo. En un momento estaré allí, espérame, lo sabes bien: me quedaré. Encontraré la posición en tu mirada, rescataré tu corazón y en un momento en un rincón, te observaré dispuesta a anestesiarte. Por dentro, donde nadie sabe verte, donde nadie se ha atrevido a entrar, donde dicen que hay peligro de derrumbe, donde a veces siempre duele. Donde cuesta respirar. Palidecer de tan felices, no resulta tan extraño, sobre las hojas y mirarnos. Un satélite en tu mano que avanza firme y con aplomo, quizás el mundo no es de todos, es tuyo y mio, es mio y tuyo nada mas. Y asimilar que no hay espacio, solo nos queda una razón que nadie entiende. Los domingos pasearemos de la mano, y los lunes correré hasta tus labios. Tal vez vaya a buscarte...