Siempre significa siempre
Hoy he necesitado venir a casa y ordenar. Es increíble lo comprensivo que puede llegar a ser el subconsciente con nosotros mismos. A veces las estanterías del alma guardan textos a los que sólo podemos llegar de unas pocas maneras, y cuándo se llega, son difíciles asimilar.
Hoy me he puesto a pensar en algo a lo cuál ningún país o persona sucumbe:
Secretos. Hay secretos que separan países, familias e incluso personas. Hay personas que prefieren guardar los secretos. Hay otras que convierten su vida en secretos. ¡Hay tan pocas personas para tantos secretos!
¿ Os cuento unos cuántos?
No me gusta la palabra secreto; ni ellos. Son demasiado altivos. Dicen que es mejor ser dueño de silencios que esclavos de palabras; creo que es peor ser esclavo de uno mismo. Peor aún es ser esclavo de uno mismo por secretos de los demás.
Y para ser sincera, hoy estoy jodida, más de lo que esperaba del día. Me he encontrado anormalmente sola y con la única persona que (creo que) hubiera podido hablar no podía. Hay días que salen grises, otros se vuelven.
No me malinterpretes, pero te echo de menos, tanto que no he podido olvidar millones de detalles en formas de segundos. Pero te echo de menos porque siento que no puedo hablar con nadie mejor que contigo; porque desde que apareciste, no he encontrado a nadie mejor con quien compartir mis “mantas en la cabeza”, mis cafés, mi asiento de la moto... Me estoy perdiendo en una espiral en la que no encuentro las razones de nada y no encuentro a nadie que me entienda mejor que tú. Recurrir a un desayuno en Barcelona es recurrir a ti, da igual el tema de esa conversación. Esta espiral no sé como pararla y supongo que ésta es mi forma de decir: “ayudame”.
Estoy cansada,mucho, de que nadie me tome en serio. Siempre me he sentido precio y no valor. No me llames víctima. Nunca he dicho que la vida sería fácil, solamente prometieron que valdría la pena, y ni siquiera recuerdo quien.
En éste momento me encantaría llamarte y poder llorar. Pero siento que hay una dimensión de ti que no puede dejar de ser “precavida”. Se que me entiendes.
Algún día seré mayor, mayor en el aspecto de saber decir “No seas tan pesada”. Aprenderé a ser menos pesada y menos quejicas. Lo sé, es un estante que siempre he querido ordenar.
Sea cuál sea el punto geográfico de “esos”* libros, cajas y discos, siempre contienen lo mismo. No están sometidos a la variabilidad de los propietarios. El corazón, más altivo, siempre sale a correr con los cordones desatados.
Una gran persona y amiga que entenderá éste texto perfectamente, me dijo un día que a veces hay que controlar al niño que llevamos dentro para no hacer daño. Hoy he llegado a la conclusión que sólo voy a guardar un secreto en mi vida y que tengo que sacar a paseo a “Martita”, es la única forma de vivir equilibrada. Perdoname por columpiarme.
Sea como sea, puedes estar segura que siempre vas a poder contar conmigo, da igual mi DATUM o mis coordenadas; lo dilatado del tiempo o que me hables en inglés.
Siempre significa siempre.
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