Infinito infinitos (*)

Siempre que he intentado escribir algo así, he estado a una excusa de evitarlo, pero ya no lo retraso más.

D., D., L., y J., estáis obligados a hacer ésta ruta. Si puedo, os acompañaré. ;)

Por si no "quepo" en el coche, os dejo algunos apuntes.

Empezad a leer con ésta cosa para vuestros oídos. (Me encanta la letra).

Nací por aquí. Un "primer beso", bocadillos de nocilla. Meter papeles en las cabezas de playmobils y dibujar mesas con tempera simulando ser "el coche fantástico" (pero mamá era como la justicia, te castigaba un mes y a los dos días estabas en la calle). Segmentos que dibujaba así: |---|. Me encanta ésta casa que sigue siendo de alguien de la familia. Será fácil acceder a ella.


Pero viví en todos éstos de la misma ciudad. Cada vez que paso por aquí voy a alguna de las localizaciones en rojo. El olor de las margaritas, el olor de la lluvia cuando cae en la tierra seca. Agua. Más y mas agua** - con y sin tilde - ;). El primer mordisco a una pera verde. Zambullirte en una piscina. El olor de los pies rechonchos de los bebés

Estuve un tiempo aquí tras un "incidente" familiar. El idioma no se me pegó. (Lindfield). Silbar canciones, tocar. Piano, violín. ¡Covent Garden, chicos¡. Me encantaría que fueseis en noviembre, es su mejor mes.

Me mandaron al norte (Santander) y me enamoré de ésta zona para criar a alguna criatura, para recoger lo sembrado. Una iglesia que se come a una piedra. El mar, a todas horas. Apreciar los rayos del sol. Los vagones. El color verde.


Me fui a estudiar y viví aquí. Escribir la primera página de un cuaderno en blanco, acostarte sabiendo que no has dejado nada para mañana. El "fordfi". No olvidéis el "balandro", ¡por Dios!. Dejé de provocar ondas, para entender otras. ¿ Sabéis por qué empecé a coleccionar lápices?. Pues fue en ésta etapa.


Me mudé con mis compañeras de residencia a ésta calle. Pintarte los labios de rojo rojísimo para reírte de ti misma (¿tal vez había una cara en ese maquillaje?), batallas de gelatina, la ropa interior negra, palomitas y Amelié y despertar tarde: coger peso. Cantautores en "Pay Pay".

De nuevo me fui a otro país, muy diferente y me encantó. El helado de limón y las extrañas fichas-monedas del metro. La miel siberiana. Las ecuaciones que no se simplificaban y los NOAA. (Russian State Hydrometeorological University - S. Petersburg). No imagináis lo pequeña que me sentí...



Viví por aquí también dónde me perdí a mi misma, aún me pregunto por qué. Antes de irme definitivamente de ésta "ciudad". Una llamada telefónica de alguien que no esperabas. Las cenas de chino a asiático y de asiático al 24 horas de la playa de Valdelagrana. Una ducha ardiendo que tanto tiempo esperabas tomar y... jugar con un perro en "ascensores prohibidos".


Aquí aprendí que no existen amigos o enemigos; sólo maestros. Y que mis jefes, eran los mejores. Sonreír por la calle y que te devuelvan la sonrisa, las camisas blancas, los desayunos que eran comidas, la ciclicidad de una misma canción... el increíble apetito de Tábata. (Barcelona)


Me mudé de ciudad otra vez y vivía encima de dos bares que no me dejaban dormir. No le guardo demasiado cariño a éste lugar. Malas y buenas noticias. Castañas en otoño. (Un % de desempleo que dejó parados a los de ETA). Bichos que espero que me den argumentos para una tesis o, para el inicio de otra historia. Intentar aprender a prescindir de lo inútil, de lo dañino.


En la actualidad. Frío. Miedo. Poco que contar. Mi indecisión. Las fotos de un último viaje. Entender que lo que pospones, lo acabas perdiendo.


A éstas alturas, pequeños; ya sabréis que creo que el cruce de historias. En la perfección del triángulo. Triángulos {\infty} que, unen círculos y los hacen infinitos. No escribo mucho más porque a éstas alturas sabéis que los detalles son lo que hacen que la vida valga la pena. Pero cuidado, sólo existen si creéis en ellos. De otros tantos recuerdos, la vida se equilibra y los olvida. Tal vez volváis, volvamos al principio.

No olvidéis que sólo vosotros ponéis las ganas, como en la felicidad. Sino, las historias se decoloran.

Recordad que tenemos dos oídos pero una boca. A pesar de que escuchéis, hay cosas que no entenderéis de los lugares: ¿cómo podríais recoger el amor, el miedo, la ira?...

A pesar de que me conocéis poco, en todos éstos destinos me convertíais en una mente que os recordaba constantemente dividida entre cero.

Sobra que lo diga, pero os quiero.

_____________The end_____________

Por cierto:

(*)
1/1 = 1
1/ 0.1 = 10
1/ 0.01 = 100
1/ 0.001 = 1000
1/ 0.000...01 = 100000001
1/ 0.0000..... = 1000.00000
1/0.0000000000 = {\infty}

(**) Solamente agua. Más (cantidad) de agua.

Comentarios

  1. No te conozco de nada pero ya me he leido todas tus entradas. Me gustaría tomar un café contigo pues parece que te conozco. Me gusta tu forma de escribir y debes de ser muy interesante.

    Llegué a ti a través de tu perfil en ADV. Te escribo un privado.

    ResponderEliminar
  2. Joder te voy a echar tanto de menos

    No quiero acostumbrarme a vivir sin ti

    Gracias por tu acotaciones en ésta mierda de mundo

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Alguien ahí fuera cree en vos

#acampadaSalamanca