Podría contar muchas anécdotas sobre Adele (la escuché antes de que M. Robertson se convirtiese en su pianista). Ahora que parece postularse para las discográficas como la sustituta de Amy Whinehouse no quiero decir demasiadas cosas, porque me daría mucha pena que se convirtiese en el "Joselito" español y durase "on air" dos primaveras por exceso de tráfico en internet con su nombre. Pero me encanta. Estoy absolutamente enamorada de su sencillez . Adoro a los intérpretes a los cuáles no les va la "cabellografía"; se sientan y muestran lo que tienen, sin necesidad de impresionar con melenas, coreografías... Adele con el mismo medio, un piano y su voz puede transmitir sentimientos totalmente diferentes de una manera implacable. Dejando la crítica musical, que no es lo importante, dejo un mensaje muy claro: dejemos la "cabellografia" fuera de nuestras vidas. "Nunca podré darte todo lo que tú piensas que me diste" . [Adele y medio mundo] ...