Hay quien se conforma...
Sí. Empieza por la conclusión. Cuidado con los paréntesis.
Hay quien se conforma con poco. Otros con algo más. Otros con tener más pero (ser) menos.
Y todos seguimos siendo paréntesis (abiertos).
Hoy estoy en bucle, vestida de nada. De silencio.
Escribir-me es más bonito cuando yo estoy vestida de mí. Es hermoso.
Siempre me dio alergia la palabra hermoso. Supongo que es lo mismo con todos los extremos.
Hoy estoy oxidada. Me cuesta el trabajo y me cuesta compreHender.
Supongo que con el tiempo mi pasión se ha ido transformando en nómina. Que las miles de horas de estudio, el trabajo, constancia, disciplina y el estar tan tan lejos de todo, han acabado siendo un tema monetario más. Y claro, cómo decía alguien "eso no es lo importante". Y entonces ¿qué lo es?.
Yo es que siempre quise luciérnagas como acomodadores. Camas que tienen el tamaño perfecto para mecerlas en el pecho. Acurrucar en la calle, cuando hace frío, que me teman los temblores. Cruzar besos, de los palos (se encargan) otros. Dejar de posponerlo.
¿Y sabes cuál es la conclusión?.
Nada romántica me temo. Aunque es el inicio del mejor romance que puedas tener: contigo mismo.
Ser congruente. Dejar de perder tanto por tan poco.
Abuela siempre me decía que mejor calidad que cantidad y a mi me gusta el mecanismo de la no-inmediatez de la fotografía.
Necesitan cierta cantidad de tiempo para rebelarse. Y no, (esa) no ha(S) resultado ser (mi) revolución.
Cierra la mente. Respira. Controla. Y... brilla.
CAPÍTULO 1. Investigaré, sí. Pero os dejo otra "creación" compartida (orgullosísima) . Aquí. (Shh!)
Hay quien se conforma con poco. Otros con algo más. Otros con tener más pero (ser) menos.
Y todos seguimos siendo paréntesis (abiertos).
Hoy estoy en bucle, vestida de nada. De silencio.
Escribir-me es más bonito cuando yo estoy vestida de mí. Es hermoso.
Siempre me dio alergia la palabra hermoso. Supongo que es lo mismo con todos los extremos.
Hoy estoy oxidada. Me cuesta el trabajo y me cuesta compreHender.
Supongo que con el tiempo mi pasión se ha ido transformando en nómina. Que las miles de horas de estudio, el trabajo, constancia, disciplina y el estar tan tan lejos de todo, han acabado siendo un tema monetario más. Y claro, cómo decía alguien "eso no es lo importante". Y entonces ¿qué lo es?.
Yo es que siempre quise luciérnagas como acomodadores. Camas que tienen el tamaño perfecto para mecerlas en el pecho. Acurrucar en la calle, cuando hace frío, que me teman los temblores. Cruzar besos, de los palos (se encargan) otros. Dejar de posponerlo.
¿Y sabes cuál es la conclusión?.
Nada romántica me temo. Aunque es el inicio del mejor romance que puedas tener: contigo mismo.
Ser congruente. Dejar de perder tanto por tan poco.
Abuela siempre me decía que mejor calidad que cantidad y a mi me gusta el mecanismo de la no-inmediatez de la fotografía.
Necesitan cierta cantidad de tiempo para rebelarse. Y no, (esa) no ha(S) resultado ser (mi) revolución.
Cierra la mente. Respira. Controla. Y... brilla.
CAPÍTULO 1. Investigaré, sí. Pero os dejo otra "creación" compartida (orgullosísima) . Aquí. (Shh!)
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